BLOG

1

La profesión de vendedor tiene una cosa que me da mucha rabia, tiene muy mala imagen, incluso entre familiares, amigos, colegas de asociaciones empresariales, compañeros de cualquier disciplina deportiva, etcétera. Hasta mi propia madre no puso buena cara cuando le comenté que quería ser vendedor, seguro que en esos momentos no acerté con sus expectativas. Después de muchos años me lo confesó, “con lo que apuntabas hijo”. Ni a tu propia madre le agradarás si le dices que tu vocación son las ventas, que quieres ser vendedor.

Parece que dedicarse a vender es un trabajo de desechos, de hecho, no lo llaman ni vendedor, le cambian el nombre; ahora eres asesor, o consultor, o técnico comercial y hasta ingeniero comercial.

En general pensamos que los vendedores son personas interesadas y egoístas, que nos quieren manipular para su beneficio personal. Y no voy a ser yo el que diga que eso es absolutamente falso, porque es cierto que hay personas que ejercen o han ejercido con esas técnicas.

Ser vendedor para una gran parte de los que se dedican a esta actividad no es una profesión vocacional, hay muchas personas que están en el sector de las ventas porque se lo han encontrado y por eso su trabajo no les gusta, y entonces no se preparan, no se forman, no estudian, no trabajan duro.  Por ese motivo encontramos muchos vendedores mediocres que dan muy mala imagen. Nos lo merecemos por no prepararnos lo suficiente, pero también hay vendedores que se preparan todos los días y que dignifican la profesión, que son unos buenos profesionales, que saben que vender es ayudar, inspirar y aconsejar a los clientes.

La mayoría de los vendedores no se preparan, solo tienes que preguntar cuántos vendedores se han leído un libro de ventas en los últimos 6 meses. Los médicos, los mecánicos de coches, los informáticos, etc. estudian, se actualizan…  Los vendedores tradicionales piensan que con un poco de labia les basta y sobra, ese es un tópico que hace que seamos unos vendedores mediocres.

El trabajo de vendedor es una profesión muy difícil y no tiene reconocimiento, pero si encuentras vocación en las ventas, te preparas y estudias, los resultados llegarán y también tu motivación personal.

Cuando doy formación de ventas suelo preguntar: ¿quién de vosotros quiere ser vendedor? Nunca nadie levanta la mano. Me entristece y a la vez me genera la responsabilidad de dignificar más la profesión de vendedor.

Por este motivo, tengo el propósito de hacer cambiar de chip al mayor número de personas respecto de lo que significa vender.

Hay que estudiar, hay que prepararse, hay que aplicar nuevas metodologías de cambio basadas en la evidencia, el mundo sigue cambiando y las ventas también.

 

Alfonso González. Vendedor.

 

Comentarios ( 1 )

  • Jesús says:

    Gran entrada. La vocación por las ventas y la vocación por ayudar y ofrecer utilidad es lo que diferencia al vendedor mediocre del vendedor profesional.

Deja tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *